Lo que fuimos.
El lugar de lo que viene.


/nuestra · esencia/

No queremos imponer formas, queremos responder de forma fluida y dinámica

Nuestra trayectoria discurre en un contexto en el que existen grandes desafíos alrededor de la gentrificación y la despoblación rural, que repercuten en la forma de entender y trabajar el espacio. Esto nos sitúa frente a la idea hilemórfica de imponer formas sobre las necesidades reales de una sociedad que es mucho más fluida y dinámica.

Convertir cada certeza en una pregunta

Dialogamos con corrientes de pensamiento contemporáneas, buscando cómo crear desde la gente y dejar emerger las formas desde las necesidades o las propuestas que van surgiendo del ecosistema. En palabras de Tim Ingold:  “consiste en convertir cada certeza en una pregunta, cuya respuesta debe encontrarse prestando atención a lo que tenemos ante nosotros en el mundo, en lugar de buscarla al final del libro”.

 Relacionarnos con el entorno forma parte del propio proceso de habitar

Esto implica comprender profundamente la biocultura de cada lugar para poder generar entornos con un significado situado. Entendemos el diseño como un proceso continuo que participa de las propias dinámicas de la sociedad, como una actividad más entre aquellas que suceden y se desarrollan en el territorio. Desde esta perspectiva, el modo en que percibimos y nos relacionamos con el entorno forma parte del propio proceso de habitar. Por ello, estamos investigando metodologías que fomenten la atención plena y un modo más consciente de habitar.

 Percibir conscientemente aquello que sucede

En este sentido, entendemos la atención plena como la capacidad de percibir conscientemente aquello que sucede a nuestro alrededor frente a contextos cada vez más acelerados, saturados de estímulos y estandarizados. De ahí surge una relación más atenta con el lugar y con quienes lo habitan, poniendo en primer término aquellas condiciones que permiten detenerse, percibir y formar parte del entorno.